La tristeza un día se vistió de alegría... porque ella quería ser alegría...
Otro día se vistió de amor... porque el amor es felicidad...
En su búsqueda la tristeza se vistió de mariposa,
hasta que entendió que por más que lo intentara no dejaría de ser tristeza.
Lo acepto y tan solo unos meses lo soporto...
Tristemente escogió su final,
las pastillas de olvido... las mismas que inhiben la tristeza,
todas ellas le ayudaron en su muerte.